martes, 27 de mayo de 2008

¿Cómo enseñar para que la diversidad de estudiantes presentes en una sala de clases aprenda?

ELIMINANDO LOS PREJUCIOS, FORTALECIENDO LA ARMONIA.
Sin lugar a dudas unas de las tareas más difíciles dentro de la educación, es la que toda la gama de estudiantes aprenda de forma uniforme, y sin discriminaciones. Para lograr este objetivo es de suma importancia según mi parecer, lograr diferenciar los contextos en los que nos encontramos, observar, y no solo mirar a quienes vamos a entregar nuestra educación, explorar nuestras propias capacidades, y así ser bastantes autocríticos.
La educación, siempre se ha caracterizado, por ser una herramienta que todos podemos tener, y que por ende se ha convertido en un derecho más que un privilegio, pero ¿Todos aprenden de manera uniforme?
Es verdad aunque la educación sea un derecho, es también un privilegio, ya que no es la mima educación por ejemplo, en una Escuela D- 374 Nueva Bilbao de Gardoquien , Comparada con una Fundación Educacional Católica Manuel Tomas Albornoz. (Ejemplos de la ciudad de Constitución).
En las aulas, también encontraremos diferencias, pero estas no solo serán socioeconómicas, sino que también culturales, tendremos en nuestras aulas, a alumnos Católicos, Evangélicos, Adventistas, en mas de alguna oportunidad nos encontraremos con situaciones de crisis de identidad sexual, alumnos en situación de riesgo social, pero ahí es donde el labor del profesor no es solo ser un simple transmisor de conocimientos, seremos aquí verdaderos orientadores.
Pero lo más importante sin lugar a dudas, es como aprenderán, creo que no existe mayor herramienta que entregar los contenidos establecidos por el ministerio de Educación, pero de forma que estos contenidos estén insertos en su quehacer diario, hacer que los conocimientos no solo sean teoría sino que se vuelvan practica, verdadera realidad vivida. Interiorizar en ellos el afán de ser mas, de querer surgir, de estar no solo presentes en una sala de clases sino activos en esta misma.
Pero para esto ¿Qué es necesario?, Simplemente que como docentes nos saquemos los prejuicios, que incluso si es necesario nademos contra la corriente, que seamos ejemplo vivo, que seamos capaces de entregarnos por completo a nuestra vocación, que vivamos en armonía con nosotros mismos para entregar armonía.
Esta solo en nuestra manos el hacer que los alumnos aprendan de manera justa, sin importar la diversidad….saquemos nuestros prejuicios…….
Te atreves…..

sábado, 17 de mayo de 2008

El proceso como evaluación motivadora.

Seguramente unas de las tareas mas difíciles que tengamos que cumplir, será la de evaluar objetivamente a nuestros estudiantes, siendo este el fin de los conocimientos entregados, porque querámoslo o no, la educación sigue siendo sistemática, tendremos que evaluar a nuestros alumnos, mediante diversos procesos, para así darnos cuenta de que es lo que aprenden, evaluando lo que queremos que ellos aprendan. (Personalmente una medida totalmente injusta).

La evaluación “Es un proceso sistemático que mide y/o aprecia el logro de objetivos de todos los ordenes. Tiene en cuenta todos los procesos de aprendizaje del alumnado y favorece su capacidad de seguir aprendiendo”[1] Con esto es de suma importancia contemplar la forma de cómo evaluar, así lo mas importante es el procedimiento que tendremos para evaluar las diversas actitudes y aptitudes de los alumnos.
Es así como se plantean diversas formas de procedimientos y técnicas de evaluación, siendo los más trascendentales los procesos evaluativos en el área Cognoscitiva (encontrándose en estas las pruebas orales y escritas), los procedimientos evaluativos del área Psicomotora, y del área afectiva.

Pero los procesos evaluativos son muchas veces para nosotros como alumnos, y aun mas cuando nos desempeñemos como profesores, serán complicados y cuestionables, para ello tendremos que investigar, e interiorizarnos sobre la forma en la que vamos a evaluar. La evaluación requiere de un proceso sistemático, el que no debe dejarse al azar, ya que con esto podremos incluso perjudicar a alumnos que han estudiado, y al plantearnos evaluaciones circunstanciales, solo haremos la frustración de algunos alumnos en el caso mas temible.

Para ello entonces es necesaria la elaboración de la evaluación, y esto contempla, una Planificación, construcción y administración de esta misma. No podemos evaluar por ningún motivo, según me parecer algo sin su previa elaboración, e investigación para su mejor resultado, todo acorde a las distintas situaciones, bajo el contexto social, que involucra a una escuela, liceo, o Instituto.

En consecuencia, la mejor forma de evaluar, es a criterio de cada profesor, según la cual medirá los avances y el logro de los objetivo de los estudiantes. Una evaluación procesal, en la cual los alumnos se sientan comprometidos a cumplir, y además se valore el desempeño constante de estos será una de las mejores opciones según mi propio parecer, mientras que sigue siendo siempre necesaria la evaluación tradicional, aquella en pruebas escritas u orales. Hay cosas que no se pueden cambiar, pero si se pueden hacer mas llevadera.

¿Acaso no es reconfortante, trabajar día a día, para llegar a una meta, mientras esta se alimenta diariamente de las buenas opiniones, o de las posibles correcciones?, No hay mas respuesta que la que uno solo se da, esforcémonos, no solo en cumplir, sino por que verdaderamente estamos motivados a cumplir. Y esta no es tarea directa de los alumnos, la motivación, si bien parte en la casa, quien la ejerce con mayor autonomía es el profesor.

¿Cuántas veces hemos dicho al sacarnos una calificación mala... “El profe… ni siquiera valora lo que uno estudia”…? Valorémoslo desde ya.


[1] Castro Rubilar, Fancy “Antecedentes, enfoques evaluativos, planificación de la Evaluación” 2004.